Es
un cuento sobre el cambio que tiene lugar en un laberinto
donde cuatro divertidos personajes buscan “queso”.
El queso es una metáfora de lo que uno quiere
tener en la vida, ya sea un trabajo, una relación
amorosa, dinero, una gran casa, libertad, salud, reconocimiento,
paz interior o incluso una actividad como correr o
jugar golf.
Cada uno de nosotros tiene su propia idea de lo que
es el queso, y va tras él porque cree que le
hace feliz. Si lo consigue, casi siempre se encariña
con él. Y si lo pierde o se lo quitan, la experiencia
suele resultar traumática.